Disfagia, evidencias sobre evaluación y tratamiento

Geribloc
18/12/2019

Los problemas de deglución o disfagia son comunes a medida que las personas envejecen y actúan aumentando las comorbilidades de aquellos que la padecen, puesto que se han asociado significativamente a pérdida de peso, neumonías, deshidratación, disminución de la esperanza de vida, y de rebote se ha traducido en un aumento de la carga del cuidador.

A pesar de la frecuencia con la que se encuentran problemas de deglución en la medicina clínica, existe una escasez notable de evidencia sobre la cual basar las recomendaciones para las evaluaciones y los tratamientos.
La deglución es un proceso complejo, y la disfagia es increíblemente común con la edad avanzada. La disfagia puede ser asintomática, pero a menudo contribuye a reducciones significativas en la calidad de vida de los pacientes y cuidadores. Para los pacientes con accidente cerebrovascular y demencia, la disfagia está altamente asociada con una supervivencia reducida y puede servir como un indicador para explorar los objetivos de atención y valores cerca del final de la vida.

En la revista Journal of the American Geriatrics, publican un artículo sobre el proceso de la deglución, revisan las diferentes etiopatogenias que contribuyen en la disfagia y discuten sobre la evidencia que existe sobre cómo evaluarla y tratarla.

Los puntos más relevantes a nivel de tratamiento serían:

  • Las técnicas compensatorias, las cuales están diseñadas para minimizar o eliminar los síntomas o las secuelas adversas de la disfagia, pero no cambian la fisiología subyacente de la deglución. Estos enfoques incluyen cuidado bucal, cambios posturales, maniobras de deglución, estrategias alimenticias y modificaciones dietéticas. Actualmente la evidencia es limitada e insuficiente para comprender los riesgos y beneficios de los enfoques compensatorios, incluyendo la alteración de la consistencia de líquidos y alimentos, sobre resultados clínicos importantes. Por lo que es importante ampliar estudios, llegar a consenso y crear protocolos basados en la evidencia.

  • Las intervenciones de rehabilitación, que están diseñadas para mejorar la biomecánica de la deglución a través de paradigmas de tratamiento basados en la fuerza y / o habilidades. Estos pueden incluir regímenes de ejercicio o entrenamiento para mejorar la planificación de la secuencia motora de la deglución y su coordinación. Una revisión Cochrane reciente encontró evidencia moderada entre las intervenciones en la deglución y la reducción de la estancia hospitalaria, aunque no con la reducción de la tasa de mortalidad o el resultado combinado de muerte o discapacidad. También se observó una leve evidencia en la disminución de la infección respiratoria secundaria a disfagia y la rehabilitación en la deglución.

  • Sobre el uso de sondas de alimentación, se podría resumir diciendo que representan uno de los factores de riesgo más altos para la neumonía por aspiración en estas poblaciones. Los tubos de gastrostomía están asociados con celulitis, fascitis y bacteriemia. Las sondas nasogástricas se asocian con un aumento de la agitación, mayor riesgo de infección sinusal e irritación nasal. Ambas formas de alimentación por sonda representan un factor de riesgo significativo para el desarrollo de diarrea infecciosa y no infecciosa. No hay evidencia que respalde que las sondas de alimentación prolongen la supervivencia en pacientes con demencia y disfagia; siendo esta contraproducente por las complicaciones que esta puede generar.

Queda claro que se ha de aumentar la investigación al respecto, pero hay que resaltar que las asociaciones del equipo interprofesional y la participación de las familias/cuidadores en las discusiones sobre el diagnóstico y el tratamiento en la disfagia son positivas y necesarias para lograr una atención óptima.

 

Referencia: Christmas, C., & Rogus‐Pulia, N. (2019). Swallowing Disorders in the Older Population. Journal of the American Geriatrics Society.

Bea Martínez

Geriatra, Parc Sanitari Pere Virgili.