Las transiciones asistenciales, no planificadas desde los centros residenciales en los hospitales de agudos sigue siendo un tema de interés. La edición del mes de Enero de la revista JAGS, publica un nuevo modelo de intervención (basado en experiencias previas) en Nursing Homes (NH), que tiene como objetivo disminuir los traslados potencialmente evitables (TPE) de estos centros a hospitales de agudos.
El proyecto, llamado Optimistic (Optimising Patients Transfers, Impacting Medical quality, and Improving Syntoms), busca integrar diferentes estrategias que ya se han aplicado anteriormente. Esta se centra en 3 núcleos principales: 1) mejorar la atención médica, 2) mejorar las transiciones asistenciales, y 3) mejorar la atención paliativa en las situaciones de final de vida.
El primer eje, basándose en el proyecto INTERACT (www.interact2.net) busca ayudar al personal asistencial a detectar de forma precoz los signos que pueden desencadenar una descompensación médica, para realizar un manejo pro-activo intentando evitar que el proceso termine con un TNP. Este, también incluye reuniones con los residentes y familiares, con el objetivo de buscar una atención centrada en la persona.
El segundo, busca mejorar la coordinación, comunicación y seguridad de los traslados entre los diferentes niveles asistenciales. Ya sea en el momento de ir a los hospitales de agudos, como en el retorno. La fuente nuevamente es el proyecto INTERACT.
El tercero, basado en el proyecto Physicians Orders for Scope of Treatment (POST), busca establecer con los residentes un diálogo estandarizado sobre la planificación avanzada ante el final de vida. Paralelamente se realiza una formación específica al personal asistencial de las NH para poder manejar el final de vida en los propios centros.
El proyecto financiado por una ayuda oficial, se pudo implementar en 19 NH del estado de Indiana. Desde Febrero 2013 a Enero de 2014 se incluyeron un total de 4.035 residentes (media de edad de 80 años, 73% mujeres y un 59% con demencia). Durante este periodo se han registrado 910 traslados no planificados, del que se han considerado 28% como evitables. Entre los factores de riesgo de traslado han detectado: hospitalización reciente en los últimos 6 meses, Insuficiencia cardiaca crónica, demencia con síntomas psicológicos y conductuales asociados y pacientes con EPOC.
Los autores comentan que el éxito de esta nueva iniciativa, se valorará en un primer lugar mediante la reducción del número de TPE, y en segundo lugar, con el ahorro económico que generará a nivel de hospitales de agudos y de atención intermedia. Consideran que este se podrá invertir en mejorar la atención en las NH.
Experiencias anteriores como INTERACT han alcanzado parcialmente los objetivos de disminuir el TPE, habrá que seguir con atención este proyecto para ver si logra sus objetivos.

Puede encontrar el artículo en el siguiente enlace:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25537789