¿Estamos preparados para abordar la sexualidad de nuestros mayores con naturalidad?

La verdad es que la mayoría de los profesionales, ni la sociedad en sí lo contempla.

A lo largo de los años, este tema ha sido considerado tabú, recibiendo la más notable indiferencia, menosprecio e incomprensión; influenciado por factores socio-culturales, prejuicios  y estereotipos generalizados más que por un conocimiento científico.

Actualmente existen estudios que aportan datos en los que se demuestra que si las condiciones son las adecuadas, puede favorecer las relaciones de las personas mayores. Por esto se han de romper los tabúes, desvincularla de la juventud y la reproducción y tratarla con seriedad y respeto como se hace con cualquier otro tipo de necesidad, sea de la índole que sea.

En el artículo de hoy, publicado en la revista Age and Ageing de este mes, trata el tema de la asociación entre la actividad sexual en hombres de más de 70 años de edad no institucionalizados y la función cognitiva, mediante la evaluación de 986 hombres al inicio del estudio, 829 hombres a los 2 años y 595 hombres a los 5 años de seguimiento. Se evaluó la función sexual mediante un cuestionario estandarizado(función eréctil, actividad sexual, satisfacción sexual, deseo sexual) y se estudió la asociación entre los cambios de la función sexual y los registrados a nivel cognitivo utilizando el MMSE en las 3 ocasiones temporales. Se valoró también la edad, el IMC, la comorbilidad, el estar sano (autoevaluado), el hábito de fumar, la cantidad de medicamentos, el país de nacimiento, la educación, el estado civil, la depresión y las hormonas sexuales en todas las etapas del estudio. 

Los resultados mostraron una disminución en la función eréctil y la actividad sexual a lo largo del tiempo y una asociación estadística significativa con una disminución en el MMSE a lo largo del tiempo. La disminución en la satisfacción sexual y el deseo sexual a lo largo del tiempo no se asoció con cambios en el MMSE. Lo que podría proporcionar evidencia de una relación temporal longitudinal entre la actividad sexual y la función cognitiva.

Al final del artículo introducen la hipótesis de si la posibilidad de mantener una vida sexual saludable tendría un efecto positivo en la función cognitiva… Por lo que se podría concluir:

¿Por qué no? … si se sabe que los problemas sexuales son capaces de producir empobrecimiento emocional y por tanto empeorar la calidad de vida del anciano. Si se considera factor protector de deterioro una vida activa tanto física como social. Tendría sentido pensar que una vida sexual preservada también lo pudiera ser, puesto que mediante ella se establecen vínculos que  tal y como explica la psicóloga C. Rodriguez en  La sexualidad en el anciano ’’Ayudan en el desarrollo psicoafectivo del anciano, fomentan su autoestima, se sienten queridos y en definitiva, les hace la vida más agradable’’.

 

Ref.: Temporal associations between sexual function and cognitive function in community-dwelling older men: the Concord Health and Ageing in Men Project.

Hsu, B.; Hirani, V.; Waite, L.M.; Naganathan, V.; Blyth, F.M.; Le Couteur, D.G.; Seibel, M.J.; Cumming, R.G.; Handelsman, D.J.

Vol. 47 Nr. 6 Página: 900 - 904 Fecha de publicación: 01/11/2018

doi: 10.1093/ageing/afy088