Bea Martinez

Bea Martinez

Geriatra at Hospital Sant Andreu
Bea Martinez

El Otoño se aproxima y con ello la temporada de gripe y vacunación.

Desde el Annals of Internal Medicine de medicine por la universidad de California publican este artículo sobre prevención, diagnostico y tratamiento. 

Citemos lo más destacado sobre ello para realizar un refresh!

 -A nivel de Prevención: Recomiendan la vacunación anual contra la gripe para todas las personas de 6 meses o más en los Estados Unidos, incluido el personal de atención médica. La vacunación resulta moderadamente eficaz en la prevención de la influenza. Estudios recientes han sugerido que también puede ayudar a reducir el riesgo de hospitalización y de muerte.

 Llama la atención que aunque la vacunación es moderadamente eficaz para prevención de muerte y hospitalización en niños, en ancianos es generalmente menos eficaz, aunque aclaran que podría existir un sego de selección y que los ensayos en población de edad avanzada es menor.

Por otro lado informan que se han puesto a disposición datos para vacunas con mayor contenido de antígeno que la vacuna de dosis estándar (SD) proporcionando mayor protección contra la gripe; incluso en reducción de hospitalizaciones en ancianos institucionalizados.

En referencia a los Grupos con mayor riesgo de complicaciones y hospitalización relacionadas con la gripe son similares a los nuestros.

 ¿Cuál es el papel de las estrategias conductuales para prevenir la transmisión? Las personas inmunocompetentes que son sintomáticas de una infección por el virus de la influenza sin complicaciones pueden eliminar virus del tracto respiratorio superior durante aproximadamente 4 a 7 días, aunque el vertido y la transmisibilidad generalmente disminuyen sustancialmente después de 3 días. Se cree que los virus de la gripe se transmiten principalmente por gotas de partículas grandes y pequeñas que son expulsadas por toser o estornudar por una persona infectada a contactos cercanos susceptibles. La transmisión de contacto se ha sugerido indirectamente a través de estudios de higiene de las manos. Se desconoce el papel de las personas asintomáticamente infectadas o presintomáticas en la transmisión del virus, pero se cree que éste es poco frecuente.

Medidas de prevención de la influenza entre los pacientes y el personal de las instituciones de atención de la salud:  Vacunación anual de todo el personal a menos que esté contraindicado o que la vacuna no esté disponible. En situaciones ambulatorias, se debe promover unas correctas medidas de higiene como el uso de mascarillas y eliminar los materiales contaminados. Para pacientes hospitalizados, medidas de aislamiento si fuera necesario. Se recomiendan las precauciones estándar y de gotas, y para los procedimientos de generación de aerosoles se recomienda un respirador N95.

 -A nivel de diagnóstico: El diagnóstico clínico de la influenza no complicada está basado en un inicio abrupto de fiebre, tos y mialgias; esto suele ser fiable cuando la actividad de la influenza está presente en la comunidad. Las complicaciones de la influenza deben ser consideradas en personas de alto riesgo, incluyendo aquellas con ciertas comorbilidades crónicas, niños pequeños, mujeres embarazadas, personas mayores, personas extremadamente obesas, residentes en establecimientos de cuidados de larga duración y indios americanos y nativos de Alaska. En pacientes ambulatorios, la prueba de influenza puede ser considerada si los resultados cambian las decisiones de manejo clínico. Los ensayos moleculares (Molecular assay: Viral RNA detection ) son de alta sensibilidad y especificidad; y pueden ayudar a guiar las decisiones de manejo en pacientes individuales, incluyendo aquellos con enfermedad grave. Las decisiones clínicas y la gestión, especialmente relacionadas con el inicio del tratamiento antiviral y la implementación de medidas de prevención y control de infecciones, no deben demorarse hasta que se obtengan los resultados de las pruebas. La interpretación adecuada de los resultados de la prueba, especialmente los resultados negativos, es importante para el éxito de la gestión clínica.

 Se debe considerar la co-infección bacteriana en pacientes con influenza sospechosa o confirmada que presenten una enfermedad grave, permanezcan enfermos, empeoren o presenten fiebre alta o dificultad respiratoria después de una mejoría inicial. Los adultos con influenza no complicada suelen tener fiebre y síntomas durante unos 3 días, momento en el cual la mayoría de signos de mejoran. Aunque puede tardar de 10 a 14 días para una recuperación completa, y más tiempo en los adultos mayores, la falta de mejora o el empeoramiento de los síntomas sugieren una complicación o un diagnóstico alternativo.

Las bacterias más comúnmente implicadas en la neumonía adquirida en la comunidad con gripe son Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus (ambos meticilina-sensible y resistente a meticilina) y Streptococcus del grupo A. Se ha visto una asociación entre meningitis bacteriana por Neisseria meningitidis e influenza.

Los pacientes que permanecen febriles por más de 3-5 días, empeoran o presentan enfermedad progresiva requieren una evaluación.

-A nivel de tratamiento: Iniciación temprana de agentes antivirales en pacientes ambulatorios con influenza sospechosa o confirmada que tienen alto riesgo de complicaciones o tienen enfermedad progresiva y en pacientes hospitalizados con influenza sospechosa o confirmada. Debe prestarse atención a las complicaciones, con la implementación rápida de las medidas recomendadas de prevención y control de la infección.

https://annals.org/ by a Univ of California San Francisco User on 09/04/2017 

Influenza. Uyeki, T.M. Vol. 167 Nr. 5 Página: ITC33 - ITC48 Fecha de publicación: 05/09/2017