Neus Gual

Neus Gual

Metgessa especialista en geriatria del Parc Sanitari Pere Virgili.Co-coordinadora del #GeribloC.
Neus Gual

El control del dolor crónico osteoarticular conlleva un empeoramiento significativo de la calidad de vida de las personas que lo padecen y resulta todo un reto para el medico tratante. El aumento del uso de opiáceos entre la población hace pensar que el dolor de estas personas debería estar más controlado però ...¿realmente lo está?. Con la intención de resolver esta pregunta, E.Krebs et al han realizado un ensayo clínico que publican ahora en la revista JAMA. Se trata de un ensayo clínico randomizado durante 12 meses, donde han incluido pacientes de atención primaria con dolor crónico osteoarticular moderado-severo (tanto lumbar como de cadera o rodilla); y posteriormente los han randomizado en 2 grupos:

- Grupo 1: Tratamiento NO opioide (paracetamol, AINE, nortriptilina, amitriptilina, gabapentina, analgésicos tópicos (capsaicina, lidocaína), pregabalina, duloxetina, tramadol).

- Grupo 2: Tratamiento opioide (morfina o oxicodona de liberación inmediata y / o retardada, hidrocodona / paracetamol, fentanilo transdérmico).

La medicación que tomaba cada paciente estaba determinada por el grupo al que había sido asignado (opioide/no opioide) y por otras consideraciones como sus preferencias y comorbilidades. Se realizó una monitorización de los pacientes de forma mensual al inicio hasta establecer un régimen de medicación efectiva (cada grupo disponía de un protocolo de 3 pasos para ajustar medicación), y posteriormente seguimientos cada 1-3 meses.

Finalmente se incluyeron 240 pacientes en el estudio (120 en cada grupo), con una edad media de 58 años, la mayoría hombres. Al valorar la mejoría del dolor funcional (dolor relacionado con la actividad diaria), no se observaron diferencias significativas entre los dos grupos. En cambio, si disminuyó la intensidad del dolor de forma significativa en el grupo 1 (no opioides) vs el grupo 2 (opioides). Y en relación a los efectos adversos, los pacientes con opioides presentaron más efectos adversos que los pacientes tratados sin opioides.

De este modo, los autores del artículo concluyen que el tratamiento con opioides no es superior al tratamiento sin opioides, y que con estos resultados no se debería indicar tratamiento opioide para el manejo del dolor crónico lumbar, de rodilla o cadera de moderada-severa intensidad, pues el riesgo supera los beneficios en este caso.

Como limitaciones del estudio destaca una edad media de sólo 58 años y que se excluyeron los pacientes con expectativa de vida <12 meses, así como también aquellos pacientes con uso crónico de opioides. Destacar también que en este estudio sólo el 13% eran mujeres, cuando en la población actual el dolor crónico osteoarticular afecta predominantemente al sexo femenino. Sin embargo, creo que quizás en demasiados casos utilizamos medicación opioide sin una evidencia científica detrás que lo avale. Es evidente que tenemos que conseguir que nuestros pacientes no tengan dolor, pero según este estudio los opiáceos no son la respuesta para este tipo de pacientes.

 

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