Sami Loutfi

Sami Loutfi

Metge Geriatra
Adjunt al Servei de Geriatria del Consorci Sanitari de Terrassa.
Unitat Funcional d'atenció domiciliària al pacient crònic i complexe.
Sami Loutfi

En una reciente carta al editor, publicada en la revista JAMDA del servicio de Geriatría del hospital de Navarra, se habla de los riesgos de la hospitalización y la iatrogenia derivada en términos de discapacidad de larga duración y de la incidencia de nueva discapacidad.

La hospitalización es el evento centinela y la causa principal de discapacidad a largo plazo (definida como aquella que dura más de 6 meses). La aparición de nuevas discapacidades durante la hospitalización se asocia a un aumento de mortalidad y del uso de recursos sanitarios, empeoramiento cognitivo y de la sintomatología depresiva e impacta en la calidad de vida.

Hasta ahora, el concepto mayoritario asociado a la iatrogenia hospitalaria se asociaba a las infecciones nosocomiales y otros procesos pero no al concepto de discapacidad a pesar de que los resultados en términos de salud pueden ser incluso peores a corto y largo plazo.

-¿Cómo se define la discapacidad iatrogénica? En 2011, un grupo multdisciplinar de profesionales liderado por Lafont C. et. al., trabajó el concepto de discapacidad iatrogénica, definiéndola como el deterioro funcional que resulta de uno o varios acontecimientos adversos durante la hospitalización.
Engloba 3 componentes que interactúan entre sí y con efecto acumulativo como son: la fragilidad previa, la severidad del episodio orgánico y la estructura hospitalaria/proceso de atención.

Cuando se revisan algunos estudios, se pone en evidencia que hasta el 83% de los pacientes hospitalizados están encamados a pesar de poder andar. También hay un aumento del riesgo de empeoramiento cognitivo y del desarrollo de demencia asociados al manejo de la hospitalización.

-¿Cómo se puede prevenir? hasta el 80% de los casos se pueden prevenir incidiendo en los principales problemas detectados cómo son: la baja movilización, el uso inadecuado de los pañales y de los sondages vesicales, todos ellos también asociados al Delirium (la vertiente “cognitiva” de la discapacidad iatrogénica nosocomial).

-¿Qué manejo se propone? Realizar un enfoque multidimensional basado en la valoración geriátrica integral con especial atención a la actividad física, realizando programas que incluyan fuerza, potencia y equilibrio. Concretamente los de fuerza son los que han resultado más efectivos en disminuir la discapacidad.
Es importante prevenir la discapacidad en todo el periodo de enfermedad (prevención primaria) y no sólo en la fase de recuperación puest-evento agudo (prevención secundaria) puesto que es el momento donde los pacientes de más riesgo tienen más probabilidad de presentar esta discapacidad nosomial.

Porque, ¿de que nos sirven los mejores tratamientos o las mejores tecnologías si no detectamos y prevenimos la discapacidad a largo plazo producida por la hospitalización?

Comentario:
Los pacientes mayores y complejos del presente son diferentes de los que se atendían en el siglo pasado y por lo tanto, nos tenemos que plantear que la atención también tiene que ser distinta. Esta carta al editor, pone en evidencia la necesidad de prevenir, detectar y tratar de manera precoz y multidimensional la discapacidad que se presenta especialmente en la atención hospitalaria pero también en otros ámbitos de atención de estas personas. El concepto de discapacidad iatrogénica nosocomial amplía el espectro de atención más allá de los problemas excuslivamente médicos y lo lleva a un punto donde evitar, prevenir y tratar la discapacidad cuando ésta aparezca, se vuelve en un elemento clave de la atención.

Referencia:
Nicolás Martinez-Velilla, PhD, Álvaro Casas Herrero, PhD, Eduardo Lusa Cadore PhD, Mikel López Saéz de Asteasu, MSc, Mikel Izquierdo, PhD. Department of Geriatrics. Complejo Hospitalario de Navarra. Iatrogenic Nosocomial Disability Diagnosis and Prevention. Letter to the Editor/JAMDA xxx (2016)1-2
http://dx.doi.org/10.1016/j.jamda.2016.05.019