La prevalencia de deterioro cognitivo en los servicios de urgencias varía entre un 20-40%, independientemente de la causa del mismo es un indicador de vulnerabilidad cerebral y de fragilidad, así como un factor de riesgo de delirium. A pesar de esto pasa frecuentemente desapercibido en urgencias. Estos pacientes presentan mayor riesgo de efectos adversos (deterioro funcional, institucionalización, revisitas a urgencias…). Se ha enfatizado en la importancia de detectar de forma precoz, prevenir y tratar el delirium, para lo que existen múltiples escalas (todas tienen en cuenta el inicio agudo y la fluctuación) que pueden no detectar la presencia de deterioro cognitivo previo. Hasta ahora no está claro el hecho de que la presencia de deterioro cognitivo medido de forma precoz en urgencias (<1h) se asocia con resultados adversos.

En este estudio prospectivo multicéntrico llevado a cabo en Holanda se plantean si existe una asociación independiente entre el deterioro cognitivo y la aparición de deterioro funcional o muerte a los 3 y 12 meses de la visita a urgencias. Se incluyeron los pacientes >70 años visitados en 3 hospitales durante 3 meses consecutivos (n=2130, 83.4% cumplieron criterios de inclusión) excluyendo aquellos que tuviesen deterioro cognitivo sin cuidador, los que no dieron consentimiento y aquellos con barrera idiomática.

La situación cognitiva se valoró utilizando el 6-CIT utilizando como punto de corte 10ptos (<10 normal, >11 deterioro), aquellos que ya tenían diagnóstico de demencia y los que no pudieron realizar el test se consideraron con deterioro cognitivo.

El objetivo principal fue la presencia de deterioro funcional o muerte a los 3 meses de la visita objetivado mediante control telefónico, contacto con MAP y revisión del registro de mortalidad municipal. El mismo seguimiento se realizó a los 12 meses.

Los pacientes con deterioro cognitivo (588) presentaban mayor edad, menor índice de escolarización, mayor procedencia de residencia, mayor uso de ambulancia, presentaban patología más grave a su llegada, mayor frecuencia de caídas, mayor presencia de otros síndromes geriátricos.

La presencia de un nivel educativo alto, la gravedad del triage, consulta relacionada con caídas y las quejas vagas (malestar, disnea, quejas psiquiátricas) fueron predictores independientes de deterioro cognitivo. La puntuación alta del Katz al ingreso se asoció a aumento de riesgo de deterioro cognitivo

Los pacientes más ancianos y con deterioro cognitivo presentaron mayor riesgo de deterioro funcional y mortalidad a los 3 meses tras ajustar por nivel educación, severidad clínica y situación funcional previa. Este riesgo se mantuvo a los 12 meses. El riesgo persistió tras realizar un triple análisis de sensibilidad (modificando el punto de corte de 6-CIT, tras excluir a los pacientes sin demencia en los que no se pudo medir la cognición en urgencias y un tercer análisis en función de la ubicación del enfermo: domicilio vs ingreso)

Se trata del primer estudio que mide el impacto del deterioro cognitivo detectado de forma precoz en urgencias, independientemente de la causa del mismo, se asocia a deterioro funcional y aumento de mortalidad a los 3 y 12 meses de la visita a urgencias independientemente de la severidad de la enfermedad, comorbilidad, situación funcional… de ahí la importancia de un diagnóstico rápido y un manejo adecuado con la elaboración de un adecuado plan de cuidados multidisciplinar que permitan el retorno del paciente a su entorno previos en condiciones que minimicen el riesgo de efectos adversos y por tanto la aparición de deterioro funcional, reconsulta, institucionalización o muerte.

Como limitaciones podría destacar la precocidad de la valoración cognitiva (30min-1h) lo cual en situaciones de gravedad podría sobreestimar la presencia de deterioro cognitivo. Tampoco se realizó un cribaje de delirium lo que no permite saber si el deterioro cognitivo es de inicio súbito o no. Y por último el hecho de que el diagnóstico de demencia fuera auto-reportado por el paciente y no se confirmara con el historial del paciente.

Como puntos a destacar del estudio serían su diseño multicéntrico y prospectivo, la “n” elevada y el hecho de que los resultados medidos son clínicamente relevantes y dan poca opción al sesgo.

 

Impaired cognition is associated with adverse outcome in older patients in the Emergency Department; the Acutely Presenting Older Patients (APOP) study

 

J A Lucke; J de Gelder; C Heringhaus; R C van der Mast; A J Fogteloo ...

 

Age and Ageing, Volume 47, Issue 5, 1 September 2018, Pages 679–684, https://doi.org/10.1093/ageing/afx174

 

 

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