Francesc Riba

-Geriatre. Unitat Geriatria d'Aguts. Hospital de Granollers.
-Geriatra. Unidad Geriatría de Agudos. Hospital de Granollers.
Francesc Riba

Esta semana Oscar Duems geriatra del Hospital General de Granollers, colabora con el GeribloC, comentando el siguiente artículo.

Se dice que en medicina dos más dos no suelen ser cuatro, aun así, en diversas ciencias biológicas seguimos usando y buscando reglas simples para formar modelos teóricos.

Recientemente se ha publicado en la revista Ann of Emerg Med un estudio revelador que analiza los ingresos traumatológicos ocurridos durante 12 años en Japón…. pero ¿porque un estudio sobre urgencias traumatológicas resultaría interesante en nuestro ámbito? y ¿qué relevancia tiene que sea un estudio japonés?

Bastaría con decir que se trata del análisis de la base de datos nacional de traumatismos severos, que condicionan ingreso hospitalario, con >120 mil pacientes, para responder a la primera. Y dado que Japón tiene la mayor proporción de población anciana del mundo, más de un tercio de la muestra corresponde a >70 años. Este estudio nos brinda la oportunidad única de analizar los mecanismos condicionantes y consecuencias de los traumatismos en todo el espectro etario, así como analizar las características diferenciales de los traumatismos severos en los ancianos.

Como era de esperar los autores señalan a las caídas como el principal mecanismo etiológico de traumatismos severos en ancianos. Tampoco sorprende que las lesiones en pelvis/extremidades inferiores fueran más prevalentes en este grupo etario y aunque el incremento de la mortalidad asociado con la edad (a pesar de la menor intensidad del mecanismo condicionante) es motivo de reflexión, los resultados más reveladores se encuentran al analizar la capacidad predictiva de las principales escalas de valoración pronóstica en traumatología.

Utilizadas generalmente en urgencias para el triage de pacientes: la escala de lesiones severas o Injury Severity Score (que suma la severidad de las lesiones de 6 regiones del cuerpo) y la Revised Trauma Score (que incluye estado mental, tensión arterial y frecuencia respiratoria) mostraron ser altamente predictivas de mortalidad hospitalaria en los pacientes adultos; pero ¿y en los ancianos? …

Los resultados confirmaron la poca relevancia del empleo aislado de criterios fisiológicos (incluidos signos vitales) y de severidad de lesiones para predecir la mortalidad en este grupo etario, debido en gran parte a la enorme heterogeneidad para sobrevivir a la lesión aguda (que no se corresponde con la edad cronológica) y a la participación de diversos factores que confluyen en el paciente anciano modificando su trayectoria y pronóstico vital (enfermedades crónicas, reserva fisiológica, agentes externos…).

Al enfrentarnos a pacientes con complejidad clínica, una simple ecuación de 2 o más factores nos resulta insuficiente, debido principalmente a que nuestras evidencias son limitadas, con frecuencia no sabemos interpretarlas y a que en general desconocemos a la mayoría de los factores implicados. Porque, aunque la explicación más simple y suficiente pueda ser la más probable en la población general, no necesariamente es la verdadera en nuestros pacientes.

Más que una aceptación de lo impredecible de los cálculos en medicina, aquella máxima clásica nos recuerda que debemos dirigir esfuerzos a descubrir que elementos forman ese famoso 4, como podemos medirlos/conjugarlos o porque de vez en cuando el resultado da 5. Porque si somos capaces de entender que la simpleza no aplica a pacientes con complejidad clínica, podríamos adaptar las matemáticas de la evaluación del paciente geriátrico con traumatismo.

Referencias:

 

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