En este artículo, publicado en la revista BMJ Open por Philippe Martin y Cara Tannenbaum de Canadá, los autores presentan los resultados de una “evaluación realista” sobre los mecanismes que favorecen o dificultan la implicación de los pacientes en la deprescripción.

El estudio se llevó a término en paralelo al ensayo clínico EMPOWER (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28143413) en el que obtuvieron resultados positivos a la hora de discontinuar el uso de benzodiacepinas con un “number needed to treat” de 4 mediante una intervención basada en una hoja informativa (http://www.criugm.qc.ca/fichier/pdf/BENZOeng.pdf).

Los autores quieren  profundizar en las razones por las cuales la intervención fue efectiva basándose en los cambios que ésta generó en los pacientes. Para esto, utilizan una metodología mixta (que incluye cuestionarios, escalas y entrevistas semiestructuradas) para evaluar qué aspectos se asociaron a un mayor éxito de la intervención, incluyendo: los cambios en la motivación de los pacientes para la deprescripción (a base de aumentar su conocimiento y preocupación por el uso de benzodiacepinas), los cambios en su capacidad y autoeficacia para reducir el fármaco, y las oportunidades para la discusión y el soporte por parte de los profesionales sanitarios.

La intervención aumentó la motivación para la deprescripción en un 64% de los 261 participantes. Aquellos que expresaron voluntad para la deprescripción fueron los que habían ganado más conocimientos y preocupación a través de la intervención. Los participantes que decidieron llevar a cabo la deprescripción fueron los que mostraron más capacidad y autoeficacia para reducir el fármaco. La mitad de los pacientes que habían ganado motivación y capacidad iniciaron una conversación con su médico y un 25% con el farmacéutico acerca de la deprescripción.

Los contextos favorables para la deprescripción fueron: tener un estado de salud estable, una buena actitud frente al envejecimiento y priorizar los beneficios a largo término. Los participantes que tuvieron más éxito en la deprescripción fueron aquellos con una autoeficacia as alta desde el principio. El reforzamiento positivo externo por parte de los profesionales favoreció la deprescripción.

Los contextos desfavorables para la deprescripción fueron: tener un estado de salud más pobre, una elevada confianza en las benzodiacepinas para poder estar bien durante el día, la falta de soporte por parte de los profesionales y la intolerancia a la retirada.

A través de este estudio podemos conocer una herramienta para la deprescripción de benzodiacepinas y también coger ideas sobre cómo individualizar mejor nuestras intervenciones en este campo.

Referencia:

Martin P, Tannenbaum C. A realist evaluation of patients' decisions to deprescribe in the EMPOWER trial. BMJ Open 2017;7:e015959. doi:10.1136/
bmjopen-2017-015959