Ester Risco

Infermera at Hospital Clínic de Barcelona/ Universitat de Barcelona
Investigadora en el grup de recerca CURES A LA GENT GRAN DEPENENT (CGGD).
Ester Risco

Esta semana comentaremos un artículo publicado en la revista Neurourology and Urodynamics que trata sobre el autosondaje vesical intermitente en personas mayores. Un procedimiento terapéutico para las personas que sufren retenciones de orina, sobre todo de tipo neurológico. Como enfermeras a menudo pensamos que es una técnica limitada a ciertos grupos poblacionales (más jóvenes), ya que presenta cierta dificultad técnica y requiere de un aprendizaje específico para prevenir complicaciones. Estudios previos muestran que la edad no es un factor relacionado con el aprendizaje. Pero hay poca evidencia sobre si puede serlo para mantener la adherencia, sobre todo en personas mayores.

El estudio tiene como objetivo explorar los factores predictores de la adherencia de este procedimiento en personas mayores de 65 años. Y al mismo tiempo, evaluar si esta población tiene más riesgo de incumplimiento que los menores de 65 años. A través de un diseño retrospectivo se incluyeron todas las personas mayores de 65 años que habían realizado formación para el autosondaje vesical intermitente a la unidad de neuro-urología de un Hospital Universitario de Francia, entre enero del 2011 y enero de 2016, independientemente de su patología. Y se dispuso de un grupo control con personas menores de 65 años con las mismas características. Todos los datos de los participantes se recogieron de las historias clínicas. La evaluación se hizo en el mes y los 6-12 meses. La adherencia al procedimiento se comprobó en las visitas presenciales de seguimiento.

De las 169 personas mayores de 65 años estudiadas, casi el 70% seguían con el procedimiento al mes, y el 47,3% a los 6-12 meses. La obesidad, la prueba de ejercicios de adherencia1, test de síntomas urinarios2 y la prescripción de la técnica menos de 3 veces/día eran los principales factores de riesgo para no seguir con el auto sondaje antes del primer mes, pero ninguna estaba relacionada con no seguir a los 6-12 meses. Con el grupo control, se encontraron diferencias significativas en el primer mes, pero no en los 6-12 meses.

Puntos que destacar:

  • El autosondaje vesical intermitente es una buena alternativa al sondaje permanente, también en personas mayores.
  • La adherencia al procedimiento es más favorable en personas que deben realizar el vaciado más de 3 veces al día, posiblemente porque no son capaces de miccionar de forma espontánea.
  • Las personas con dificultades para realizar la técnica desde el momento de aprendizaje tienen más riesgo de abandono. Hay que evitar esta opción (y encontrar alternativas) en personas con obesidad u otras condiciones limitantes.
  • Aunque la disminución de la adherencia terapéutica en el tiempo es similar a otros tratamientos, los refuerzos educativos por parte de la enfermera podrían mejorarlo.
  • Las enfermeras tenemos un papel primordial a la hora de enseñar la técnica a las personas que lo requieren: medidas de higiene y control de signos y síntomas que eviten complicaciones.

 

 

REFERÈNCIA DE L’ARTICLE: Hentzen C, Haddad R, Ismael SS, et al. Predictive factors of adherence to urinary self-catheterization in older adults.Neurourology and Urodynamics. 2018; 1– 9. https://doi.org/10.1002/nau.23915

 

 

 

 

1. Amarenco G, Guinet A, Jousse M, Verollet D, Ismael SS. Pencil and paper test: a new tool to predict the ability of neurological patients to practice clean intermittent self-catheterization. J Urol. 2011;185:578–582.
2. Haab F, Richard F, Amarenco G, et al. Comprehensive evaluation of bladder and urethral dysfunction symptoms: development and psychometric validation of the Urinary Symptom Profile (USP)questionnaire. Urology. 2008;71:646–656.
 

 

 

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